Víctima colombiana en ataques en Oriente Medio
La muerte de un ciudadano colombiano en Dubái ha generado conmoción entre sus familiares y habitantes del departamento de Bolívar. Se trata de Sebastián Loaiza Tobio, oriundo del corregimiento de Yatí, en el municipio de Magangué, quien falleció el pasado 1 de marzo tras un ataque con un dron cargado con explosivos.
Según la información preliminar, Loaiza Tobio se encontraba trabajando como parte de un equipo de seguridad privada cuando el artefacto explotó en el lugar donde prestaba sus servicios. El colombiano se desempeñaba como escolta para una personalidad de los Emiratos Árabes Unidos y llevaba varios años vinculado a labores de protección en ese país.
El hombre había sido soldado profesional del Ejército Nacional de Colombia, donde recibió formación como paracaidista. Posteriormente, en 2014, viajó al exterior para trabajar en el sector de seguridad privada, actividad que desarrolló durante cerca de 12 años en territorio árabe.
Familiares indicaron que recientemente había manifestado su intención de regresar definitivamente a Colombia. De hecho, en septiembre del año pasado visitó a sus seres queridos en Magangué con el propósito de evaluar su retorno, tras considerar que había cumplido su meta de trabajar en el extranjero y reunir recursos para su familia.
Loaiza Tobio era padre de dos niñas de 2 y 4 años que residen en Montería. Su fallecimiento ha generado tristeza entre allegados y miembros de su comunidad, quienes lo recuerdan como un joven trabajador que buscaba brindar mejores oportunidades a sus hijas.
Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos habrían indicado que en los próximos días se adelantará el proceso de repatriación del cuerpo hacia Colombia, asumiendo los costos del traslado para que sus familiares puedan realizar las exequias.
El hecho ocurre en medio de una creciente tensión militar en Oriente Medio. La escalada se intensificó tras una ofensiva lanzada por Estados Unidos y Israel contra objetivos en Irán, lo que derivó en represalias y ataques con drones y misiles en distintas zonas del Golfo Pérsico.
Mientras avanzan las investigaciones sobre las circunstancias exactas del ataque, la familia del colombiano espera la llegada del cuerpo para darle sepultura en su tierra natal, donde hoy lamentan su inesperada muerte.
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