El Departamento Administrativo de la Función Pública expidió el Decreto 0030 de 2026, mediante el cual se elimina la prima especial de servicios que recibían los congresistas, valorada en $16.914.540.

Según el decreto, la medida busca ajustar la remuneración de los parlamentarios, ya que “resulta desproporcionada en relación con el ingreso promedio de la población y con la realidad económica del país, haciendo imposible el cierre de brechas propuesto”.

El Gobierno explicó que esta decisión forma parte de un plan de austeridad y reorientación del gasto público, con el objetivo de reducir desigualdades y mejorar la eficiencia del uso de los recursos estatales.

Pese a la eliminación de la prima, fuentes del Congreso señalan que los legisladores enfrentan retenciones mensuales cercanas a los $20 millones, que se descuentan de su ingreso total.

Actualmente, un congresista devenga un sueldo básico de $12.455.244, al que se sumaban la prima especial de servicios y los gastos de representación, estos últimos por $22.142.663.