El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión temporal de posibles ataques contra infraestructura energética de Irán, tras lo que calificó como avances en conversaciones con Teherán. La medida, explicó, tendrá una duración inicial de cinco días mientras continúan los contactos diplomáticos.

Según el mandatario, las reuniones han sido “profundas, detalladas y constructivas”, lo que lo llevó a ordenar al Departamento de Defensa aplazar cualquier acción militar, condicionado al progreso de los diálogos en curso.

El anuncio tuvo efectos inmediatos en los mercados internacionales: el precio del petróleo registró una caída superior al 10%, mientras que las bolsas mostraron señales de recuperación luego de semanas de alta volatilidad asociada al conflicto.

En entrevista con CNBC, Trump reiteró la intención de su gobierno de alcanzar un acuerdo con Irán y aseguró que las negociaciones han sido intensas, dejando entrever incluso la posibilidad de un cambio político en ese país.

No obstante, desde Teherán negaron dichas afirmaciones. Medios estatales, citando al Ministerio de Exteriores iraní, aseguraron que no existen conversaciones con Washington y calificaron las declaraciones como un intento de incidir en los precios de la energía.