El Congreso de la República aprobó el Presupuesto General de la Nación para 2027, por un total de $634,9 billones, luego de una extensa jornada de debate que se prolongó durante la tarde, la noche y la madrugada. La decisión se produjo tras cerca de 19 horas de discusión entre el Senado y la Cámara de Representantes, en medio de diferencias sobre la distribución de los recursos públicos y cuestionamientos al procedimiento legislativo.

La aprobación se dio después de que el Senado avalara el proyecto y la Cámara de Representantes acogiera el mismo texto, pese a las objeciones de algunos congresistas sobre el trámite de la plenaria. Durante la discusión se incorporaron modificaciones en partidas relacionadas con salud, educación, energía, infraestructura y funcionamiento de entidades estatales. Además, se acordó una reducción de $8,3 billones en el servicio de la deuda, con el propósito de liberar recursos para otras destinaciones presupuestales.

Uno de los principales puntos de controversia fue la situación de las finanzas públicas. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, advirtió sobre los riesgos de mantener un gasto superior a los ingresos del Estado y señaló que Colombia recibe aproximadamente $29 billones mensuales, mientras sus gastos rondan los $40 billones, lo que representa un déficit cercano a $11 billones al mes. El funcionario alertó que, de no corregirse esta tendencia, el país podría enfrentar una crisis fiscal y verse obligado a implementar ajustes bajo presión de los mercados financieros.

Entre las modificaciones aprobadas se destacan una adición de $3 billones para salud, $100.000 millones para inversión en educación, $70.000 millones para el subsidio al gas licuado de petróleo (GLP) y otros $100.000 millones para la Registraduría Nacional del Estado Civil. También se incluyeron recursos para el Instituto Nacional de Vías (Invías), destinados a la variante de San Gil, en Santander, así como $26.500 millones para un programa de esterilización de perros y gatos. A esto se sumaron cambios en varios artículos del proyecto, entre ellos una reducción de al menos 3 % en los gastos no esenciales de funcionamiento.

El presupuesto aprobado contempla cerca de $392,6 billones para funcionamiento, $155,4 billones para el servicio de la deuda y aproximadamente $86,96 billones para inversión. La discusión también estuvo marcada por los ajustes previstos en los subsidios de servicios públicos y por la preparación de una propuesta de ajuste fiscal que buscaría recortar $45 billones del presupuesto de 2027 para contener el déficit. Con la aprobación del mismo texto en ambas cámaras, el Congreso cerró el debate legislativo de las apropiaciones para la próxima vigencia, en medio de las preocupaciones sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas y la capacidad del Gobierno para financiar sus obligaciones.