El Gobierno nacional anunció una reducción inicial de 300 pesos por galón en la gasolina corriente, medida que responde al saneamiento del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y a la caída en los precios internacionales del petróleo y del dólar.

Según el Ejecutivo, la disminución se debe a que el dólar bajó más del 17%, pasando de 4.400 a cerca de 3.700 pesos, y el precio del barril de petróleo cayó un 23%, ubicándose en 62 dólares. Además, el cierre gradual del déficit histórico del FEPC permite ajustar los precios sin generar nueva deuda fiscal, destacó el presidente Gustavo Petro. Los ministros Edwin Palma y Germán Ávila señalaron que la medida busca alinear los precios locales con el mercado internacional de manera responsable.

Actualmente, los precios varían según la ciudad: Bogotá (16.491 pesos), Medellín (16.412), Cali (16.502), Barranquilla (16.126) y Cartagena (16.083). Con la reducción, los valores aproximados serán Bogotá 16.191 pesos, Medellín 16.112, Cali 16.202, Barranquilla 15.826 y Cartagena 15.783. Ciudades con precios más bajos, como Pasto (14.247) y Cúcuta (14.400), también se beneficiarán.

El Gobierno aseguró que los recortes serán progresivos, evitando fluctuaciones abruptas y priorizando la sostenibilidad fiscal. Expertos como Sergio Cabrales y Felipe Campos estiman que, si los niveles actuales de petróleo y dólar se mantienen, el precio ideal podría rondar los 13.000 pesos por galón, lo que implicaría reducciones adicionales de hasta 3.000 pesos en total.

Esta decisión sigue a recientes incrementos, como los 90 pesos por galón en enero de 2026, y cumple la promesa del presidente Petro de bajar los precios de manera gradual, tras años en que los consumidores pagaron un sobrecosto de 2.000 a 3.000 pesos por galón para compensar subsidios en otros combustibles.