El Ejército Nacional de Colombia informó que, en el marco de una operación de reconocimiento sobre el río Caquetá, tropas lograron inutilizar un “dragón” empleado en la extracción ilícita de oro. La acción militar se desarrolló en la cuenca del río, en jurisdicción del municipio de Curillo, donde fue interceptada la maquinaria, presuntamente perteneciente a la estructura residual Estructura Raúl Reyes.

Según el reporte oficial, el artefacto tenía una capacidad de producción cercana a tres kilogramos de oro mensuales, lo que representaría ingresos de aproximadamente 1.770 millones de pesos en el mercado ilegal. Estos recursos, indicó la institución, habrían sido destinados al financiamiento de actividades del grupo armado organizado residual.

Durante la operación, las tropas fueron atacadas en medio de una asonada protagonizada por civiles, quienes —de acuerdo con información preliminar— habrían sido presionados por integrantes del grupo ilegal. Esta situación impidió la destrucción controlada de otro dragón y de siete dragas adicionales encontradas en el sector.

“El uso de la población civil como escudo humano evidencia cómo estas estructuras ilegales buscan proteger sus economías criminales, exponiendo a las comunidades a riesgos jurídicos y de seguridad, y obstaculizando la labor legítima de la Fuerza Pública en defensa del medio ambiente y la legalidad”, señaló el Ejército.

La institución recordó que participar en asonadas o actos que impidan el ejercicio de la autoridad constituye un delito, conforme al Código Penal Colombiano, específicamente en su artículo 469. También podrían configurarse otras conductas penales como obstrucción a la función pública o favorecimiento a grupos armados organizados, dependiendo de las circunstancias de los hechos.