Un trágico accidente ferroviario en el sur de España dejó al menos 21 personas fallecidas. La colisión ocurrió en la provincia de Córdoba cuando dos trenes de alta velocidad chocaron, transportando a centenares de pasajeros.

El incidente se produjo cuando un tren de la empresa Iryo, que viajaba de Málaga a Madrid, descarriló e invadió la vía contigua. Por allí circulaba un tren de Renfe, que también descarriló tras la colisión, según informó Adif, el gestor público de la red ferroviaria, en la plataforma X.

La circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía se encuentra suspendida. El descarrilamiento se registró en los desvíos de entrada de la vía 1 en Adamuz, Córdoba, afectando gravemente la infraestructura y provocando la intervención inmediata de los servicios de emergencia.

El ministro de Transporte, Óscar Puente, detalló que los últimos vagones del tren de Iryo invadieron la vía del tren de Renfe, lo que provocó un impacto “terrible” que lanzó dos de los vagones del tren contrario. “Lo fundamental ahora es auxiliar a las víctimas”, afirmó.

La Casa Real española expresó su “gran preocupación” por el accidente. En un comunicado publicado en X, el rey Felipe VI y la reina Letizia enviaron sus condolencias a los familiares y allegados de las víctimas y calificaron el suceso como “grave”.

Las autoridades continúan trabajando en el lugar para atender a los heridos y evaluar los daños. Se desconocen detalles precisos sobre el número total de afectados, pero se espera que las cifras de víctimas y heridos puedan variar conforme avance la emergencia.

El accidente ha generado conmoción en España y ha abierto un debate sobre la seguridad en la red de trenes de alta velocidad, que transporta diariamente a miles de pasajeros.

Las investigaciones preliminares se centran en determinar las causas del descarrilamiento del tren de Iryo y por qué invadió la vía del tren de Renfe. Las autoridades prometen esclarecer los hechos y reforzar la seguridad ferroviaria.