La Superintendencia Nacional de Salud inició una auditoría integral al Fomag, administrado por Fiduprevisora, con el objetivo de revisar fallas en la prestación de servicios y la entrega de medicamentos a los docentes. El proceso se desarrollará por fases y tendrá un primer informe en aproximadamente 15 días.

Según explicó el superintendente Daniel Quintero, en esta etapa inicial se evaluarán contratos, supervisión, pagos, facturación y denuncias sobre el manejo de los recursos del sistema de salud del magisterio. La auditoría también incluirá distintos periodos, como la transición entre el modelo anterior y el actual.

La intervención se da en medio de cuestionamientos por fallas en la atención y busca establecer un diagnóstico del estado real del sistema. Con base en los hallazgos, se definirán medidas específicas para corregir problemas y garantizar la continuidad en los servicios para docentes y sus familias.

En paralelo, Quintero anunció medidas frente a las fallas en la entrega de medicamentos, entre ellas la posibilidad de que el ADRES realice giros directos a las familias en casos críticos, cuando esté en riesgo la continuidad de tratamientos. Esta propuesta fue planteada junto al interventor de la Nueva EPS, Jorge Iván Ospina.

El superintendente también advirtió problemas estructurales en el sistema, como retrasos en pagos y fallas tecnológicas que afectan la atención. Cuestionó el modelo de EPS al señalar que prioriza utilidades sobre servicios, y anunció el uso de herramientas tecnológicas para fortalecer la vigilancia. La Supersalud aseguró que el objetivo es garantizar atención oportuna y el adecuado uso de los recursos públicos.