El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, realizó una alocución en la que abordó diferentes temas de coyuntura nacional, entre ellos la situación fiscal que, según afirmó, encontró al asumir la jefatura del Estado. Durante su intervención, el mandatario sostuvo que las finanzas públicas atraviesan uno de los momentos más complejos de la historia reciente del país y anunció medidas para hacer frente a este escenario.

De la Espriella reveló que impartió instrucciones al ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, para iniciar conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con el propósito de buscar “una salida negociada” a la situación fiscal. Según el presidente, se trata de una crisis que, en sus palabras, “nos heredaron los corruptos que nos antecedieron”, en referencia a la administración del expresidente Gustavo Petro.

En su intervención, el jefe de Estado también lanzó críticas contra el anterior Gobierno y aseguró que durante ese periodo se “sobre endeudó a Colombia y despilfarró el presupuesto de todos los colombianos”. De la Espriella sostuvo además que las economías ilícitas e ilegales estarían irrigando el mercado y generando una “burbuja de aparente normalidad económica” que, según su apreciación, no correspondería con la realidad de las finanzas nacionales.

El mandatario afirmó que la situación fiscal del país es “la más crítica” de toda su historia y cuestionó la capacidad del Estado para mantener el nivel actual de gasto. “El Gobierno mantiene en una quimera, en una ilusión que no puede seguir pagando”, manifestó, al señalar que los ingresos serían inferiores a los recursos necesarios para atender el pago de la deuda y el funcionamiento del Estado, lo que obligaría a recurrir nuevamente al endeudamiento en los mercados nacionales e internacionales.

Finalmente, De la Espriella aseguró que su gabinete conoce la situación y recibió instrucciones para actuar bajo criterios de responsabilidad fiscal. “Las finanzas públicas ya no aguantan más, el saldo está en rojo”, afirmó el presidente, quien cerró su intervención con un llamado a controlar el gasto público. “No podemos seguir gastando plata a la loca. Hay que hacerlo con transparencia con el erario”, concluyó.