Delicada situación en Silvia (Cauca)
El municipio de Silvia enfrenta una grave crisis humanitaria tras los enfrentamientos registrados entre las comunidades indígenas Misak y Nasa por la disputa de tierras en el corregimiento de Alto Méndez.
El alcalde de la localidad, Juan Carlos López, confirmó un balance preliminar de seis personas fallecidas y más de 65 heridas, aunque cifras entregadas por el Gobierno nacional advierten que el número de lesionados podría acercarse a los 100.
Según el mandatario, la violencia obedece a un conflicto histórico relacionado con diferencias territoriales entre ambas comunidades indígenas. “Es una problemática de muchísimos años”, aseguró.
López explicó que entre las víctimas fatales se encuentran cuatro integrantes de la comunidad Misak y dos miembros de la comunidad Nasa del resguardo de Pitayó.
El conflicto se agravó desde diciembre pasado, cuando integrantes de la comunidad Nasa realizaron un “posicionamiento” en el territorio, situación que generó reclamaciones por parte de los Misak, quienes también aseguran tener derechos sobre esos predios.
¿Algo anunciado?
El alcalde señaló que las autoridades locales habían advertido desde hace meses sobre el riesgo de enfrentamientos, aunque los espacios de diálogo adelantados recientemente no lograron alcanzar acuerdos entre las partes. “Tristemente, sin poder llegar a puntos de acuerdo, se presentaron las situaciones de enfrentamientos”, manifestó.
Frente a la escalada de violencia, el mandatario hizo un llamado urgente al Gobierno nacional y aseguró que entidades como la Agencia Nacional de Tierras y el Ministerio del Interior tienen la competencia para intervenir y buscar una solución definitiva al conflicto territorial.
“Son quienes tienen la responsabilidad y las competencias para resolver estas diferencias de las dos comunidades”, afirmó López, quien además confirmó la instalación de un puesto de mando unificado para atender la situación.
Sobre las versiones que apuntan a una posible infiltración de grupos criminales en medio de la disputa, el alcalde se mostró prudente y señaló que, hasta el momento, la información oficial apunta a un enfrentamiento entre dos comunidades indígenas por diferencias relacionadas con la propiedad de la tierra.
Por ahora, la zona permanece bajo vigilancia institucional mientras las autoridades avanzan en las gestiones para evitar nuevos hechos de violencia.
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