Desatada la violencia del ELN en Colombia
El más reciente reporte sobre el conflicto con el ELN revela que las acciones violentas atribuidas a ese grupo armado ilegal aumentaron un 86 % frente a 2024, alcanzando 471 eventos, la cifra más alta desde 2001. El incremento no solo se reflejó en el número de ataques, sino también en su letalidad: al menos 221 personas murieron en hechos relacionados con el ELN, un aumento del 70 % frente al año anterior.
Según el informe, la violencia del grupo ha venido en ascenso desde 2022, con una breve reducción durante el cese al fuego bilateral vigente entre agosto de 2023 y agosto de 2024. Sin embargo, tras la finalización de ese periodo, la actividad armada se disparó nuevamente, con un marcado incremento en atentados, instalación de explosivos y enfrentamientos.
Del total de hechos registrados en 2025, 348 correspondieron a ataques sin intercambio de fuego —como hostigamientos o amenazas—, mientras que los combates pasaron de 74 en 2024 a 139, el número más alto desde 2007. La violencia se concentró en Arauca, el Catatumbo, el Bajo Cauca antioqueño, el norte y centro del Cauca y el oriente del Chocó, aunque el grupo también expandió su presencia a zonas del sur de Antioquia, Cesar, Santander y La Guajira.
Las víctimas incluyen 61 civiles, 60 integrantes de la fuerza pública, 51 miembros de otros grupos armados y 49 combatientes del propio ELN. Las muertes de civiles casi se triplicaron respecto a 2024, mientras que las de uniformados se duplicaron.
Diciembre fue uno de los meses más críticos: el ELN ejecutó 46 acciones violentas, incluyendo ataques con explosivos y un “paro armado” de 72 horas entre el 14 y el 17 de ese mes. En esos días murieron diez integrantes de la fuerza pública y un civil, además de reportarse secuestros y múltiples heridos, reflejando el repunte sostenido del conflicto en los territorios donde opera la guerrilla.
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