Las fuertes lluvias de los últimos días han ocasionado crecientes súbitas y deslizamientos en distintos municipios del Huila, generando afectaciones en vías rurales y viviendas. Los organismos de socorro continúan atendiendo las emergencias, mientras la Gobernación mantiene las alertas por riesgo de nuevos deslizamientos.

De acuerdo con el reporte preliminar de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres, los eventos se presentaron entre el 24 y el 26 de enero. El municipio más afectado es Oporapa, donde se registraron nueve deslizamientos que mantienen cerradas varias vías secundarias y terciarias en sectores rurales como Fátima, El Carmen, Mirador y Alto Caparrosa.

En Saladoblanco también se reportaron deslizamientos en la vía hacia Oritoguaz y en el corredor Saladoblanco–Pitalito, con cierres totales en algunos tramos. Bomberos y comunidad auxiliaron a una mujer y un menor atrapados por un alud, sin lesiones de gravedad. Además, se reportaron inundaciones en viviendas de las veredas Cámbulos, Gramalote y Pirulinda.

En otros municipios, como Garzón e Íquira, se registraron bloqueos viales y daños en cultivos, mientras en Rivera la caída de un árbol causó daños en un poste de energía y en la infraestructura del colegio Andrés Abelino Longas.

La Oficina para la Gestión del Riesgo mantiene el monitoreo constante y recomienda a la ciudadanía circular con precaución, especialmente en zonas rurales y carreteras afectadas por las lluvias.