Un ciudadano estadounidense fue condenado a 100 años de prisión por intentar asesinar a un agente de policía durante un ataque ocurrido en julio de 2025 contra una instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Alvarado, Texas.

El caso corresponde al primer proceso promovido por el Gobierno del presidente Donald Trump contra ciudadanos estadounidenses por cargos de terrorismo doméstico vinculados a Antifa, un movimiento antifascista que la administración republicana considera una organización estructurada.

Los hechos se registraron durante una protesta realizada frente a un centro de detención de ICE en las afueras de Dallas. La manifestación derivó en un enfrentamiento armado en el que un oficial de policía resultó herido.

El condenado, identificado como Benjamin Hanil Song, recibió la sentencia junto a otros siete implicados, quienes fueron castigados con penas de entre 30 y 70 años de prisión. Para las autoridades, el juicio representó una prueba de que grupos asociados a Antifa participan en actos de violencia política.

Por su parte, la defensa sostuvo que el proceso judicial buscaba criminalizar el derecho a la protesta y la libertad de expresión. Entretanto, funcionarios federales destacaron las condenas como parte de la estrategia del Gobierno para combatir hechos de violencia atribuidos a sectores radicales vinculados al movimiento.