Europa ayuda a una Francia sumida en incendios forestales

Francia reforzará este martes las labores para controlar el incendio forestal que desde el pasado fin de semana afecta al departamento de los Pirineos Orientales, en el sureste del país, con la llegada de medios aéreos procedentes de España, Chipre y Suecia. Aunque el fuego ha sido estabilizado en algunos sectores, las autoridades advirtieron que continúa fuera de control y ya ha consumido cerca de 4.900 hectáreas.

Durante una visita a la localidad de Ille-sur-Têt, el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, explicó que las llamas siguen avanzando debido a las altas temperaturas y al viento seco que afecta la región. El funcionario indicó que alrededor de 800 bomberos, apoyados por 200 vehículos terrestres, permanecen desplegados en la zona para contener la emergencia.

A partir de este martes se sumarán ocho aviones Air Tractor adicionales, seis de ellos enviados a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil (RescEU), con el fin de fortalecer el dispositivo francés. En la operación también participan siete aviones anfibios Canadair, dos aeronaves Dash 8 y cuatro helicópteros especializados en el lanzamiento de agua sobre los focos del incendio.

El incendio, que comenzó la noche del 4 de julio cerca de la localidad de Trévillach, ha obligado a evacuar a unas 10.000 personas de más de veinte municipios del macizo de Aspres. Según el ministro, todavía no existen condiciones de seguridad para permitir el regreso de los habitantes a sus viviendas. El balance provisional reporta 11 personas con heridas leves —siete bomberos y cuatro civiles—, además de medio centenar de edificaciones afectadas por las llamas.

Las mayores afectaciones se concentran en los municipios de Ille-sur-Têt, Rodès y Vinça, mientras que el incendio también alteró el desarrollo de una de las etapas del Tour de Francia. Las autoridades mantienen el nivel de riesgo de incendio como muy elevado y han pedido a la población evitar cualquier actividad que pueda generar nuevos focos, como arrojar colillas o encender barbacoas en zonas forestales.

La ola de calor que afecta al país continúa agravando la situación. De acuerdo con el servicio meteorológico francés, 61 de los 101 departamentos permanecerán este martes bajo vigilancia naranja por riesgo de canícula, con temperaturas previstas entre los 35 y los 38 grados centígrados, que en algunas regiones podrían alcanzar los 41 grados. Actualmente, 16 departamentos permanecen en alerta naranja, principalmente en el sur y el oeste de Francia.

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