El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el diputado Flávio Bolsonaro fueron los candidatos más votados en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil y volverán a enfrentarse el próximo 25 de octubre, cuando los brasileños acudan nuevamente a las urnas para definir quién estará al frente del país.
Flávio Bolsonaro obtuvo 37.566.895 votos, mientras que Lula alcanzó 32.007.853, en una jornada que dejó planteado un nuevo pulso entre la izquierda y la derecha bolsonarista. La campaña hacia la segunda vuelta estará marcada por profundas diferencias en asuntos como democracia, economía, seguridad, soberanía nacional y la relación de Brasil con Estados Unidos.
Tras conocerse los resultados, Lula encabezó una multitudinaria caminata por la Avenida Paulista, en São Paulo, acompañado por dirigentes del Partido de los Trabajadores y candidatos aliados. Ante sus seguidores, el mandatario planteó la contienda como una disputa entre la defensa de la democracia y lo que calificó como “barbarie y corrupción”.
Flávio Bolsonaro, por su parte, participó en una caravana de motocicletas en el interior de São Paulo junto al gobernador Tarcísio de Freitas. Sus seguidores ondearon banderas brasileñas y reclamaron la libertad de Jair Bolsonaro y de otros condenados por el asalto a las sedes de los Tres Poderes en Brasilia, ocurrido en enero de 2023.
Más de 158 millones de brasileños estaban habilitados para participar en estos comicios, en los que también se definieron cargos del Congreso y autoridades regionales. Ahora, Lula y Flávio Bolsonaro iniciarán una nueva etapa de campaña en busca de los electores que respaldaron a los demás candidatos, en una segunda vuelta que volverá a enfrentar a dos sectores profundamente divididos de la sociedad brasileña.
