Tras varios operativos realizados en el Huila, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) rescató diferentes especies de fauna silvestre que permanecían en condiciones inadecuadas, al tiempo que hizo un llamado a la ciudadanía para frenar el tráfico y la tenencia ilegal de estos animales.
Uno de los casos más delicados es el de una guacamaya azul y amarilla (Ara ararauna), que ingresó con una fractura en el ala derecha, signos de desnutrición, bajo peso y deterioro en su plumaje, luego de ser incautada en un procedimiento conjunto entre la CAM y la Policía Ambiental. Según la veterinaria Camila Gómez Chávarro, el ave presenta afectaciones asociadas a una alimentación inadecuada y a un prolongado estado de estrés por cautiverio, además de una fractura que compromete su capacidad de vuelo. Actualmente, permanece bajo atención especializada con soporte nutricional y estudios diagnósticos para definir su proceso de recuperación.


En otro operativo adelantado en el corregimiento de El Caguán, en Neiva, fueron incautadas dos loras frente amarilla y dos pericos reales, también mantenidos de forma ilegal. A estos casos se suma el rescate de cuatro animales más, tras denuncias ciudadanas atendidas por la Dirección Territorial Sur de la CAM y la RedCAM, entre ellos una cría de mono churuco (Lagothrix lagothricha), una guacamaya roja (Ara macao) y dos loros frente amarilla (Amazona ochrocephala).
De acuerdo con el equipo técnico, varias de las aves presentaban mutilaciones en sus alas, una práctica ilegal utilizada para impedirles volar, y todos los ejemplares evidenciaban mala condición corporal, consecuencia de dietas inapropiadas que no cubren sus necesidades nutricionales.


La CAM reiteró que mantener animales silvestres en cautiverio vulnera su bienestar y afecta el equilibrio de los ecosistemas, por lo que insistió en que la ciudadanía no debe participar ni facilitar el tráfico ilegal de fauna, e invitó a denunciar estos casos ante las autoridades competentes. Los animales rescatados iniciaron procesos de rehabilitación clínica y biológica, aunque debido a las secuelas del cautiverio algunos podrían no recuperar completamente sus capacidades para regresar a su hábitat natural.
La entidad advirtió además que la extracción de fauna silvestre no solo constituye un delito, sino que también impacta la salud de los ecosistemas, ya que especies como el mono churuco cumplen un papel clave en la dispersión de semillas, mientras que aves como guacamayas y loros contribuyen a la regeneración de los bosques.
