El papa León XIV conmemora su primer año al frente de la Iglesia católica con una visita al sur de Italia, marcada por encuentros con fieles y actividades religiosas en las ciudades de Pompeya y Nápoles, en medio del reciente escenario de tensiones diplomáticas con Estados Unidos.
El pontífice, primer papa estadounidense y también con nacionalidad peruana, llegó a Pompeya, ciudad reconocida mundialmente por la antigua urbe romana destruida tras la erupción del Monte Vesubio.
Durante su paso por la ciudad, el papa tiene previsto visitar el Santuario de la Virgen del Rosario, lugar que conserva los restos de Bartolo Longo, figura del siglo XIX que regresó al catolicismo tras haber estado vinculado al satanismo y que fue canonizado por León XIV en octubre pasado.
Al inicio de la jornada, el pontífice saludó a grupos de enfermos y personas con discapacidad que lo esperaban en el santuario y agradeció la asistencia de los fieles.
La visita también tiene un significado personal para el papa, quien mencionó este santuario en su primer discurso pronunciado desde el balcón de la Plaza de San Pedro, en el Ciudad del Vaticano, tras ser elegido el 8 de mayo de 2025 por el colegio cardenalicio.
Miles de personas se congregaron en la plaza principal de Pompeya para recibir al pontífice, cuya llegada estuvo acompañada por el sobrevuelo de un helicóptero sobre la ciudad.
Entre los asistentes estuvo Salvatore Sicca, un hombre de 68 años procedente de Nápoles, quien aseguró sentir curiosidad por conocer personalmente al nuevo papa, aunque reconoció diferencias en el estilo de liderazgo frente a su antecesor, Francisco, fallecido el 21 de abril del año pasado.
El estilo más reservado y sobrio de León XIV ha sido contrastado por varios observadores con la personalidad cercana y expansiva del pontífice argentino.
La visita al sur de Italia ocurre además un día después del encuentro entre León XIV y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, una reunión que, según Washington, tuvo un tono amistoso y buscó reducir tensiones luego de recientes críticas del presidente Donald Trump frente a las posturas pacifistas del pontífice sobre los conflictos en Oriente Medio.
Algunos fieles presentes en Pompeya consideraron que el papa respondió con prudencia y elegancia a los cuestionamientos provenientes de la Casa Blanca.
Tras su visita a Pompeya, León XIV se trasladará a Nápoles, donde venerará las reliquias de San Jenaro, patrono de la ciudad, y posteriormente encabezará un encuentro con fieles en la Plaza del Plebiscito.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, destacó en redes sociales el mensaje de fe, esperanza, diálogo y solidaridad promovido por el pontífice.
La gira de un día por el sur italiano se produce después de la reciente visita del papa a cuatro países africanos y antecede al viaje oficial que realizará en junio a España.
