Con la entrada en vigor de la jornada laboral de 42 horas semanales en Colombia, la presidenta de Acopi, María Elena Ospina, aseguró que el principal desafío para las empresas no será el incremento de la nómina, sino el impacto que la medida podría tener sobre la productividad y los costos laborales. Explicó que, aunque el salario mensual de los trabajadores no cambia, el valor de la hora ordinaria de trabajo aumenta cerca de un 4,76 %, lo que implica mayores costos por menos tiempo laborado.

La dirigente gremial señaló que la discusión debe centrarse en cómo mejorar la productividad del país, al considerar que este indicador continúa siendo bajo. En ese sentido, afirmó que la reducción de la jornada laboral representa un reto para las empresas, especialmente para aquellas que operan de manera continua y necesitan mantener sus niveles de producción y prestación de servicios.

Ospina sostuvo que aumentar la productividad requiere fortalecer el acceso de las empresas a tecnología, financiamiento y programas de capacitación para los trabajadores. Según explicó, estos factores son fundamentales para que las compañías puedan incrementar su competitividad sin depender exclusivamente del número de horas trabajadas.

La presidenta de Acopi indicó que estas propuestas serán presentadas al próximo Gobierno con el propósito de promover un diálogo sobre competitividad empresarial. No obstante, aclaró que el gremio no plantea revertir la reducción de la jornada laboral, sino buscar mecanismos que permitan a las empresas adaptarse a las nuevas condiciones del mercado.

Finalmente, advirtió que sectores como la industria manufacturera, el comercio, el aseo y la vigilancia podrían ser los más impactados por la disminución de la jornada, debido a que muchas de estas actividades requieren operación permanente. Por ello, insistió en que mejorar la productividad será determinante para mantener la competitividad de las empresas colombianas y garantizar su sostenibilidad.