La Fiscalía General de la Nación acusó formalmente a tres exdirectivos de la Nueva EPS por presuntas irregularidades contables con las que habrían intentado ocultar deudas y evitar una intervención de la Superintendencia Nacional de Salud. Entre los implicados figuran el expresidente de la entidad, el exvicepresidente Administrativo y Financiero, Juan Carlos Isaza; el exgerente de Contabilidad, Édgar Pedraz; y el exgerente de Cuentas Médicas, Fabián Antonio Peralta.

Según la Dirección Especializada contra la Corrupción, los exfuncionarios habrían manipulado la información financiera de la EPS mediante la omisión de 3.419.015 facturas correspondientes a pagos pendientes con distintas Instituciones Prestadoras de Salud (IPS). Estas facturas fueron presuntamente ocultadas y no procesadas con el fin de presentar ante la junta directiva una situación económica más favorable.

De acuerdo con la investigación, estas maniobras permitieron reportar utilidades por 70.563 millones de pesos, a pesar de que la EPS registraba pérdidas reiteradas en los ejercicios anteriores. La información alterada también fue presentada ante la Superintendencia de Salud para garantizar la renovación de la licencia de funcionamiento y evitar la intervención estatal.

La Fiscalía sostiene que los directivos habrían alterado las cifras de reservas técnicas, ingresos, costos y patrimonio, configurando un panorama financiero ficticio. Esta manipulación, según el ente acusador, buscaba mantener la estabilidad aparente de la entidad ante los entes de control.

Por estos hechos, los cuatro exdirectivos deberán responder en juicio por los delitos de falsedad en documento privado, fraude procesal y omisión de control de recursos de la salud. La audiencia preparatoria quedó programada para el 23 de febrero, fecha en la que se iniciará formalmente el proceso judicial.