El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que el Gobierno Nacional avanza en la fase final de pruebas del fusil de fabricación colombiana, un arma que está llamada a reemplazar al histórico fusil Galil, utilizado durante décadas por las Fuerzas Militares.

Según el ministro, el proceso busca garantizar que el nuevo equipo cumpla con los más altos estándares técnicos y operativos antes de su adopción definitiva. “Debe garantizarse que funcione al cien por ciento, y eso implica una serie de pruebas en campo para asegurar su desempeño, no solo en manos de nuestros soldados y policías, sino también cuando se proyecte a otros países”, explicó Sánchez.

El jefe de la cartera de Defensa indicó que las evaluaciones se encuentran en su etapa final y que el Gobierno espera culminarlas en el primer semestre de 2026. Además, subrayó que este desarrollo representa un paso clave para fortalecer la industria nacional de defensa.

Sánchez también confirmó que Colombia avanza en la articulación con otras naciones, entre ellas Turquía, con el fin de establecer alianzas estratégicas que impulsen la producción de tecnología militar en el país. “Buscamos elevar la capacidad de producción nacional, no solo en armamento, sino también en otras áreas del sector defensa”, agregó.

El anuncio se da en medio de la polémica por el fusil Galil, cuya fabricación está asociada a Israel, país con el que Colombia no mantiene actualmente relaciones diplomáticas. Desde el Gobierno se ha reiterado que el desarrollo de un fusil propio permitirá reducir la dependencia tecnológica extranjera, reforzar la soberanía industrial y garantizar la autonomía operativa de las Fuerzas Militares.