El Gobierno nacional y diferentes autoridades anunciaron una hoja de ruta para atender la crisis registrada en Silvia, tras los enfrentamientos ocurridos el pasado 21 de mayo entre integrantes de los pueblos indígenas Misak de Guambía y Nasa de Pitayó, hechos que dejaron seis personas fallecidas y 121 heridas.

La decisión fue adoptada durante una reunión realizada en Popayán, en la que participaron representantes del Gobierno nacional, autoridades departamentales y municipales, además de organismos de control y entidades internacionales como ONU Derechos Humanos, la Misión de Verificación de Naciones Unidas y la MAPP-OEA.

En un comunicado conjunto, las instituciones expresaron solidaridad con las víctimas y reiteraron el llamado a resolver los conflictos territoriales e interétnicos mediante el diálogo, evitando nuevos hechos de violencia que afecten la convivencia y la paz en la región.

Las autoridades destacaron además la disposición de ambas comunidades indígenas para facilitar acciones humanitarias, entre ellas el ingreso de personal médico, el traslado de heridos y la entrega de personas retenidas, procesos coordinados con entidades del Estado y organismos humanitarios.

Durante el encuentro también se discutieron propuestas relacionadas con tierras, seguridad, atención psicosocial, protección de menores y esclarecimiento de los hechos. El Gobierno nacional aseguró que mantendrá acciones de acompañamiento y reiteró la disposición del presidente Gustavo Petro de reunirse con las autoridades indígenas para avanzar en una solución pacífica al conflicto.