El Gobierno nacional, a través del Departamento Nacional de Planeación (DNP), aprobó el documento CONPES 4188, que asegura una inversión de $2,04 billones hasta 2036 para poner en marcha el Plan Nacional de Formación Integral.

La política beneficiará a más de 3,6 millones de estudiantes en 5.500 instituciones educativas del país, con especial énfasis en zonas rurales, municipios PDET y ZOMAC, territorios históricamente afectados por la desigualdad y el conflicto armado.

Entre las principales apuestas del plan está la creación de 22.000 centros de interés que se integrarán al currículo escolar, con enfoque en áreas como artes, deporte, ciencia y programación. El objetivo es reducir la deserción escolar y potenciar la educación como eje de desarrollo y construcción de paz.

La estrategia también contempla inversiones en infraestructura educativa, dotación pedagógica y la formación de más de 82.500 docentes, con el fin de consolidar un modelo que fortalezca las capacidades de los estudiantes y la autonomía de las instituciones.

Con esta iniciativa, el Gobierno busca avanzar en la transformación del sistema educativo, ampliar oportunidades en las regiones y cerrar brechas históricas entre el campo y la ciudad.