Se conmemoró el Día Mundial contra el Cáncer y en Colombia las cifras continúan encendiendo las alarmas. Según la Liga Colombiana Contra el Cáncer y la Cuenta de Alto Costo, más de 520 mil personas viven actualmente con esta enfermedad; cada año se registran alrededor de 59 mil nuevos casos y más de 31 mil muertes.

Para la Liga, esta fecha representa una oportunidad para insistir en la prevención, la detección temprana y el tratamiento oportuno, factores que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. “El cáncer es un grupo de enfermedades que, incluso en etapas tempranas, no presenta síntomas. Por eso es clave que las personas se realicen exámenes periódicos y consulten al médico, aun cuando se sientan bien”, explicó Wilson Julio Martínez, director ejecutivo de la entidad.

Martínez recalcó que hasta el 90 % de los pacientes diagnosticados de manera temprana pueden alcanzar una mayor sobrevida o incluso la curación, por lo que hizo un llamado tanto a la ciudadanía como a las instituciones de salud para fortalecer la articulación en la atención. Sin embargo, advirtió que aún persisten brechas sociales, económicas y geográficas que dificultan el acceso a los servicios médicos, especialmente en zonas rurales.

“En el campo el acceso no es el mismo que en la ciudad, y a eso se suman los problemas de tramitología y la crisis financiera de algunas instituciones”, añadió.

Detrás de las estadísticas, hay historias de lucha y esperanza como la de Valentina, una joven psicóloga diagnosticada con cáncer de mama en 2022, pocas semanas antes de su graduación universitaria. Tras someterse a cirugías, quimioterapias e inmunoterapia por una recaída metastásica, hoy se encuentra estable y bajo control médico. “El cáncer puede tocar el cuerpo, pero no los sueños. Es un proceso de reconstrucción, de aprender a querernos más y de seguir adelante, incluso en los momentos más difíciles”, afirma.

En esta fecha conmemorativa, la Liga Colombiana Contra el Cáncer reiteró su llamado a no ignorar las señales del cuerpo, asistir a controles médicos periódicos y exigir un acceso oportuno y equitativo a los servicios de salud, pilares fundamentales para reducir el impacto de esta enfermedad en el país.