El ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció que el Gobierno presentará el próximo 20 de julio una reforma tributaria con la que espera recaudar 21,8 billones de pesos en 2027, 32,7 billones en 2028, 34,9 billones en 2029 y 37 billones de pesos en 2030. El anuncio lo hizo durante un «empalme ante el pueblo», realizado luego de la suspensión del proceso de empalme entre el gobierno saliente y el entrante.

Durante su intervención, el funcionario reconoció que el nuevo Gobierno enfrentará dificultades fiscales en el segundo semestre de este año, situación que atribuyó a una supuesta «estrategia de asfixia económica» contra la administración del presidente Gustavo Petro. Según Ávila, decisiones judiciales impidieron la disponibilidad de 61 billones de pesos, lo que agravó la situación de las finanzas públicas.

El jefe de la cartera de Hacienda aseguró que, pese a las dificultades fiscales, el Gobierno deja importantes resultados económicos, entre ellos la reducción del desempleo y la pobreza, el fortalecimiento de las exportaciones no tradicionales y una economía que calificó como una de las cuatro más estables del país. Explicó que entre 2022 y 2025 el crecimiento de las exportaciones estuvo impulsado principalmente por sectores como la agricultura, la manufactura y el turismo.

Ávila también recordó que el 93 % del gasto público proyectado para 2026 es de carácter inflexible, debido a compromisos como el pago del servicio de la deuda, el Sistema General de Participaciones, las pensiones, la nómina estatal y el sector salud. En materia laboral, destacó que el Gobierno superó la meta de generación de empleo al alcanzar un cumplimiento del 147 %, con la creación de 2,5 millones de puestos de trabajo.

Frente a las críticas por el aumento de la deuda pública, el ministro sostuvo que durante el gobierno de Gustavo Petro el crecimiento de la deuda bruta fue inferior al registrado en las dos administraciones anteriores y afirmó que, al cierre de 2025, la deuda neta del Gobierno se redujo en 2,2 puntos del PIB frente a 2020. Finalmente, cuestionó las proyecciones del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), al considerar que han sido «bastante desacertadas».