La Fiscalía de la Audiencia Nacional de España decidió archivar la investigación abierta contra el cantante Julio Iglesias por presunto acoso y agresión sexual a dos ex empleadas en República Dominicana y Bahamas, al considerar que los tribunales españoles carecen de jurisdicción y competencia para conocer el caso.

El decreto, conocido este viernes 23 de enero, concluye que no se cumplen los requisitos establecidos por la Ley Orgánica del Poder Judicial para que la justicia española intervenga en los delitos denunciados, que incluían trata de personas con fines de trabajo forzado, agresión sexual, lesiones y delitos contra los derechos de los trabajadores.

De acuerdo con el documento, la normativa exige que el acusado sea ciudadano español, que no exista un procedimiento en curso en los países donde ocurrieron los hechos y que haya una conexión material con España, como que las víctimas sean españolas o residan en el país. En este caso, ninguna de esas condiciones se cumple: las víctimas son extranjeras, los hechos se atribuyen a territorios plenamente competentes y los denunciados —entre ellos Iglesias y otras dos personas de nacionalidades española, colombiana y brasileña— no residen en España.

Las denunciantes, una ex empleada doméstica y una fisioterapeuta, aseguraron haber sufrido agresiones sexuales, humillaciones y abusos laborales, y presentaron pruebas como documentos laborales, fotografías, grabaciones y mensajes de WhatsApp. La denuncia fue presentada el 5 de enero, representadas por la organización Women’s Link, con el objetivo de visibilizar los abusos y motivar a otras mujeres a denunciar.

Por su parte, Julio Iglesias negó rotundamente las acusaciones, afirmando en un comunicado publicado en su cuenta de Instagram que “nunca ha abusado, coaccionado o faltado al respeto a ninguna mujer”. El artista también solicitó personarse en la investigación para acceder al contenido de la denuncia, pero la Fiscalía rechazó su petición.

El jueves, el cantante compartió en redes sociales capturas de mensajes de WhatsApp que, según él, demostrarían su inocencia. “La evidencia es clara: las comunicaciones enviadas por las denunciantes durante y después de su trabajo en mi casa demuestran que la información difundida carece de veracidad”, escribió el intérprete español en su perfil.