Durante la manifestación del 19 de febrero en la Plaza de Bolívar de Bogotá, el presidente Gustavo Petro confirmó que mantendrá en firme el aumento del 23,7 % del salario mínimo legal para 2026, a pesar de la suspensión temporal emitida por el Consejo de Estado.

Desde la tarima principal, el mandatario presentó el nuevo decreto y defendió su legalidad, asegurando que la medida “protege el hogar y una economía para la vida”. “No nos echamos para atrás”, enfatizó. Petro afirmó que el documento cuenta con “los estudios técnicos y científicos de la economía clásica” exigidos por la justicia, lo que —según dijo— garantiza el cumplimiento tanto de la Constitución como del fallo judicial.

“Metimos los estudios de productividad laboral, metimos los estudios de canasta mínima vital. Todos los que pidió”, señaló el jefe de Estado.

El presidente también lanzó críticas hacia el poder judicial, acusando a algunos magistrados de “creer que mandan sobre el pueblo”. En ese contexto, calificó el incremento como un “hecho histórico” y expresó su deseo de que el salario mínimo continúe aumentando en 2027. “Ojalá un gobierno no compuesto por vampiros humanos pueda continuar esta obra histórica que es el primer salario vital en la historia de Colombia”, declaró.

Petro reconoció que podrían venir nuevas presiones para anular el decreto, por lo que llamó a la ciudadanía a mantenerse movilizada. “Que el pueblo se pronuncie en las calles ante cualquier intento de tumbarlo”, exhortó ante miles de manifestantes, en su mayoría jóvenes, que marcharon en defensa del llamado salario mínimo vital y en rechazo a la decisión del Consejo de Estado.