En Colombia, el auge de los procedimientos estéticos no solo crece entre mujeres y hombres, sino que también enciende alarmas en el sector salud por el aumento de prácticas clandestinas que pueden poner en riesgo la vida de los pacientes.

Especialistas advierten que lo que parece una alternativa rápida y económica puede derivar en graves complicaciones. La médica Andrea Díaz alertó que no se trata solo de resultados estéticos fallidos, sino de afectaciones que comprometen seriamente la salud.

Uno de los principales peligros es el uso de sustancias ilegales como biopolímeros, siliconas líquidas o aceites industriales, que aún se consiguen en el mercado a bajo costo. Estos materiales pueden provocar infecciones severas, necrosis de tejidos e incluso embolias que afectan órganos vitales.

Según expertos, estas sustancias funcionan como una “bomba de tiempo”, ya que las complicaciones pueden aparecer incluso años después del procedimiento.

Ante este panorama, los médicos recomiendan estar atentos a señales de riesgo como promociones engañosas, precios demasiado bajos, atención en lugares no habilitados y la falta de valoración médica previa. También insisten en verificar que el profesional esté registrado en el ReTHUS y exigir información completa sobre los productos utilizados.