La canciller de Colombia, Rosa Villavicencio, encabezó la recepción de 110 ciudadanos, incluidos seis menores de edad, que fueron deportados desde Estados Unidos y llegaron al país en un vuelo humanitario gestionado por el Gobierno nacional, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

“Queremos que sepan que todas y todos son bienvenidos. El presidente Gustavo Petro ha reiterado la importancia de que quienes enfrentan situaciones difíciles puedan retornar a casa sin miedo ni calamidades”, expresó la ministra Villavicencio, citada en un comunicado oficial.

La canciller destacó que el Estado colombiano ofrece a los retornados acompañamiento humanitario, orientación psicosocial, apoyo migratorio y trámites de regularización, con el fin de facilitar su reintegración. “No debemos ver este retorno como un fracaso, sino como un nuevo comienzo. Su país y sus familias los reciben nuevamente”, añadió.

Villavicencio recordó que en enero se firmó un acuerdo bilateral entre Bogotá y Washington para realizar alrededor de 20 vuelos humanitarios, a razón de uno por semana, con el propósito de facilitar el traslado de personas con resoluciones de expulsión emitidas por las autoridades estadounidenses.

El convenio marca la normalización de las repatriaciones, interrumpidas durante un año por una crisis diplomática tras la negativa del presidente Petro a recibir un vuelo con deportados que, según denunció, no estaban siendo tratados con dignidad. En respuesta, el entonces presidente estadounidense Donald Trump impuso aranceles del 25 % a productos colombianos y suspendió temporalmente la emisión de visados, medidas que fueron levantadas posteriormente.

Finalmente, la canciller reiteró que Colombia no acepta que sus connacionales sean devueltos esposados, al tratarse de personas con situación migratoria irregular y no de carácter criminal. Asimismo, recordó que la ley de política integral migratoria reconoce a los deportados como “retornados”, lo que les da acceso a programas de inclusión social, educativa y laboral.