Human Rights Watch reveló este martes que mercenarios colombianos enviados a Sudán para combatir junto a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) habrían recibido entrenamiento en bases militares de Emiratos Árabes Unidos, país que continúa negando cualquier participación en el conflicto armado sudanés.

En un informe de 83 páginas, la organización señaló que desde 2024 la empresa de seguridad Global Security Services Group (GSSG), con sede en Abu Dabi, reclutó a cientos de colombianos para enviarlos al conflicto que enfrenta a las FAR con el Ejército sudanés desde abril de 2023. La compañía fue fundada por Mohamed al Humairi, secretario general de la Corte Presidencial emiratí.

Según testimonios recopilados por HRW, algunos contratistas colombianos ingresaron a Emiratos Árabes sin pasar controles migratorios y fueron trasladados a las bases militares de Ghiyathi y Al Wathba, en Abu Dabi, donde recibieron entrenamiento de ciudadanos emiratíes antes de ser enviados a territorio sudanés.

La organización también aseguró haber verificado videos de mercenarios aparentemente colombianos combatiendo en Al Fasher, en Darfur del Norte, durante ofensivas de las FAR en 2025. Además, indicó que algunos contratistas afirmaron haber entrenado a combatientes del grupo paramilitar, incluidos menores de edad, en campamentos ubicados en Nyala, situación que podría constituir un crimen de guerra según el derecho internacional.

Human Rights Watch sostuvo que estas evidencias se suman a las denuncias sobre apoyo militar de Emiratos Árabes Unidos a las FAR, grupo acusado de cometer crímenes de lesa humanidad en Sudán. El conflicto, que ya supera los tres años, ha dejado decenas de miles de muertos, cerca de 14 millones de desplazados y una grave crisis humanitaria y alimentaria, de acuerdo con cifras de Naciones Unidas.