Rusia y Ucrania pusieron en marcha una tregua con motivo de la Pascua ortodoxa, en un intento por frenar temporalmente las hostilidades en medio de un conflicto que se mantiene activo desde 2022.

El alto el fuego fue anunciado por el presidente ruso, Vladímir Putin, quien ordenó suspender las operaciones militares durante un periodo limitado, instruyendo a sus fuerzas a cesar combates en todos los frentes, aunque advirtió que estarían preparadas para responder ante cualquier provocación.

Desde Kiev, el presidente Volodímir Zelenski confirmó que Ucrania respetará la tregua, pero dejó claro que cualquier violación será respondida de manera proporcional. El mandatario señaló que la suspensión de ataques dependerá de que Rusia también cumpla el acuerdo en tierra, mar y aire.

Pese al cese temporal de hostilidades, el ambiente sigue marcado por la desconfianza entre ambas partes, que han protagonizado múltiples intentos fallidos de alto el fuego desde el inicio de la guerra.

Zelenski reiteró la disposición de su país para extender la tregua y avanzar hacia un acuerdo más amplio, mientras que el Kremlin insistió en que la medida tiene un carácter humanitario y no implica un compromiso inmediato hacia una paz prolongada.

El conflicto continúa en un escenario de negociaciones estancadas, con posturas aún distantes sobre las condiciones para un acuerdo definitivo.