Fernando Rodríguez Mondragón se refirió a la delicada situación de salud de su tío, el exjefe del Cartel de Cali Miguel Rodríguez Orejuela, quien padece demencia y busca una liberación humanitaria anticipada en Estados Unidos.

Rodríguez Orejuela, de 82 años, fue extraditado junto a su hermano Gilberto Rodríguez Orejuela y condenado a 30 años de prisión tras declararse culpable. Actualmente permanece recluido en la cárcel federal de Big Spring.

Sobre el contexto actual del narcotráfico, Rodríguez Mondragón aseguró que la situación ha cambiado frente a las décadas de los 70 y 80, al advertir que hoy las organizaciones criminales tienen mayor control territorial en Colombia, con presencia en numerosos municipios y ciudades. También señaló que la polarización, la corrupción y la impunidad afectan la capacidad institucional del país.

En cuanto al estado de salud del exnarcotraficante, medios periodísticos indican que su condición es grave. Según documentos presentados ante la justicia estadounidense, sufre demencia vascular y daños cerebrales irreversibles que le impiden ubicarse en el tiempo y el espacio.

Se veía venir

Rodríguez Mondragón afirmó que este deterioro no es reciente y que comenzó a evidenciarse hace más de dos años, cuando fue trasladado desde una prisión en Pensilvania hacia Texas. Indicó que, además de la demencia, su tío ha padecido cáncer de próstata, problemas cardíacos y otras afecciones de salud.

Según explicó, el traslado y el estrés asociado habrían agravado su condición neurológica, llevándolo a un estado de senilidad avanzada. Incluso relató episodios en los que Rodríguez Orejuela cree estar en Colombia y confunde la realidad.

Para su familia, la permanencia en prisión en estas condiciones representa un sufrimiento innecesario. “Tiene derecho a morir dignamente”, expresó Rodríguez Mondragón, al considerar que la situación actual equivale a una forma de tortura.

Finalmente, indicó que hace cerca de un año y medio se envió una solicitud al presidente Gustavo Petro para gestionar su regreso al país por razones humanitarias, pero aseguró que no hubo respuesta ni acciones por parte del Gobierno o la Cancillería.