Tras el caso de Yulixa Toloza, la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (SCCP) pidió avanzar en una regulación más estricta para los procedimientos quirúrgicos con fines estéticos y reiteró la necesidad de fortalecer los controles frente al ejercicio ilegal de la medicina.

A través de un comunicado, el gremio señaló que esta situación reabre una discusión que la comunidad científica ha promovido durante años: establecer reglas claras sobre quiénes pueden realizar este tipo de intervenciones y bajo qué condiciones. La organización recordó que ha participado en varias iniciativas legislativas sobre la materia, aunque ninguna ha logrado convertirse en ley.

Según la SCCP, los debates adelantados en el Congreso permitieron identificar falencias relacionadas con la formación del personal médico, la vigilancia sanitaria, la habilitación de servicios de salud y los mecanismos para combatir las prácticas irregulares.

La entidad también manifestó preocupación por la creciente promoción de procedimientos estéticos en redes sociales y plataformas digitales, donde con frecuencia circula información insuficiente o no verificada. Por ello, insistió en que los pacientes deben contar con orientación clara y confiable antes de tomar decisiones que comprometan su salud.

La presidenta de la SCCP, Damaris Romero Chamorro, afirmó que la seguridad de los pacientes debe ser la prioridad y reiteró la disposición del gremio para aportar su experiencia técnica en futuras reformas. Además, recordó que en Colombia no existe una especialidad médica denominada “cirugía estética”, sino la de cirugía plástica estética y reconstructiva, que exige formación académica y entrenamiento quirúrgico certificado.