Las fuertes lluvias y las inundaciones que han afectado al departamento de Córdoba y a otras zonas del país también han golpeado con fuerza al sector agrícola. Miles de campesinos han visto sus cultivos y animales comprometidos por la emergencia climática que se extiende en gran parte del territorio.

La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, informó que hasta el momento se registran afectaciones en unas 19.800 hectáreas de cultivos agrícolas y cerca de 250.000 animales, principalmente bovinos. Los mayores daños se concentran en Córdoba y Sucre, especialmente en las cuencas de los ríos San Jorge y Sinú, aunque también se reportan impactos en Antioquia, Santander, La Guajira y Chocó.

Según explicó la funcionaria, la situación de los animales es crítica, ya que algunos han muerto y otros requieren atención y traslado hacia zonas altas. Para ello, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) ha emitido guías y autorizaciones especiales que facilitan la movilización del ganado y el acceso a alimento en medio de la emergencia.

Carvajalino señaló que se trabaja en un plan de recuperación de los sistemas productivos, que incluye un drenaje eficiente de los suelos —con un costo estimado de siete millones de pesos por hectárea— y programas de apoyo para restablecer cultivos y garantizar el inicio del próximo ciclo agrícola. El presupuesto estimado para la restauración del sector supera los 700 mil millones de pesos.

Asimismo, Finagro y el Banco Agrario adelantan medidas para refinanciar las deudas de los productores, mientras el Ministerio estudia dos nuevas líneas de alivio: una enfocada en compra de cartera y recomposición de créditos para pequeños y medianos agricultores, y otra destinada a la distribución de recursos mediante créditos preferenciales.