Ante la posible llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026, el Ministerio de Educación Nacional hizo un llamado a las Secretarías de Educación y a las instituciones educativas del país para fortalecer sus planes de prevención, preparación y respuesta, con el fin de reducir los riesgos que este evento climático podría generar sobre la comunidad educativa.

La advertencia surge luego de que el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) estimara en un 61 % la probabilidad de que se consolide el fenómeno. De acuerdo con las proyecciones, El Niño podría ocasionar una disminución de las lluvias, incremento de las temperaturas y un mayor riesgo de sequías, incendios forestales, desabastecimiento de agua y afectaciones en la prestación del servicio educativo.

Como parte de las medidas preventivas, el Ministerio recomendó a las Entidades Territoriales Certificadas actualizar los Planes Territoriales de Gestión Integral del Riesgo Escolar y acompañar a los establecimientos educativos en el fortalecimiento de sus planes institucionales. Además, pidió identificar las sedes con mayor exposición a las altas temperaturas o a la escasez de agua, evaluar riesgos relacionados con incendios forestales, el transporte escolar y el Programa de Alimentación Escolar (PAE), y garantizar el acceso al agua potable, la ventilación adecuada de las aulas y canales efectivos de comunicación con las comunidades educativas.

La cartera de Educación también instó a promover campañas de autocuidado entre estudiantes, docentes y personal administrativo, fomentando la hidratación constante, el uso de espacios con sombra, la reducción de actividades físicas en las horas de mayor radiación solar y la identificación oportuna de síntomas asociados a golpes de calor y deshidratación.

Asimismo, recomendó actualizar los planes de contingencia, fortalecer las rutas de evacuación, realizar simulacros, verificar el funcionamiento de los equipos de emergencia y capacitar al personal en primeros auxilios y gestión del riesgo. El Ministerio indicó que, si las condiciones climáticas lo requieren, las instituciones podrán ajustar las jornadas escolares y aplicar estrategias de flexibilización curricular para garantizar la continuidad de las actividades académicas. Estas acciones hacen parte de la Política de Gestión Integral del Riesgo Escolar (GIRE), con la que el Gobierno busca fortalecer la capacidad de respuesta del sector educativo frente a los efectos de la variabilidad climática.