China aseguró este viernes que los presidentes Xi Jinping y Donald Trump alcanzaron una serie de nuevos consensos durante la visita de Estado del mandatario estadounidense a Pekín, en la que también abordaron temas relacionados con Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz.

De acuerdo con la Cancillería china, ambos líderes acordaron impulsar una “relación de estabilidad estratégica constructiva” entre China y Estados Unidos, una fórmula que, según Pekín, deberá orientar los vínculos bilaterales durante los próximos años y contribuir a una relación “estable, saludable y sostenible” entre las dos principales economías del mundo.

El Ministerio de Exteriores chino indicó además que Xi y Trump coincidieron en la necesidad de manejar adecuadamente las preocupaciones mutuas y fortalecer la comunicación y coordinación en asuntos internacionales y regionales.

En paralelo, el Gobierno chino reiteró su postura frente a Irán, luego de que Trump afirmara que Xi ofreció cooperación para buscar una salida al conflicto y avanzar en la reapertura del estrecho de Ormuz. “La puerta del diálogo, una vez abierta, no debe volver a cerrarse”, señaló un portavoz de la Cancillería, que insistió en mantener la actual tendencia de distensión y promover una solución política.

China sostuvo que el conflicto “no debería haber ocurrido” y afirmó que una salida negociada beneficiaría tanto a Estados Unidos como a Irán. Asimismo, pidió reabrir “lo antes posible” las rutas de navegación en el estrecho de Ormuz y preservar la estabilidad de las cadenas globales de producción, el comercio internacional y el suministro energético.

Según la Casa Blanca, Xi y Trump coincidieron en que Irán no debe desarrollar armas nucleares y respaldaron la reapertura del estrecho de Ormuz para el tránsito de hidrocarburos sin cobro de derechos de paso.

El jueves, Xi recibió a Trump con honores en el Gran Palacio del Pueblo, donde ambos sostuvieron una reunión de más de dos horas. Posteriormente, visitaron juntos el Templo del Cielo y participaron en un banquete de Estado ofrecido por el mandatario chino.

Durante el encuentro se abordaron asuntos relacionados con comercio, Taiwán, tecnología, Irán, Ucrania, la península coreana y el acceso de empresas estadounidenses al mercado chino, según comunicados difundidos por ambas delegaciones.

Finalmente, la Cancillería china destacó que la reunión entre los dos mandatarios fortaleció el entendimiento mutuo, profundizó la confianza bilateral y aportó estabilidad y certidumbre en el escenario internacional.