La Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia condenó a 12 años de prisión, en primera instancia, a la exrepresentante a la Cámara por el Centro Democrático, Tatiana Cabello Flórez, tras hallarla responsable de exigir parte del salario a cinco integrantes de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) entre 2014 y 2017.
Según la sentencia, la excongresista aprovechó su facultad de nombramiento y remoción para obligar a varios de sus colaboradores a entregar parte de sus ingresos a cambio de conservar sus cargos o acceder a mejores posiciones. Aunque argumentó que el dinero sería destinado a actividades políticas y de campaña, la investigación concluyó que esa versión no fue demostrada.
El alto tribunal estableció que Cabello utilizó como intermediarios a personas de su confianza, entre ellas su asesora Luisa Fernanda Puerto Vela y su conductor Hernando Barón Ayala, quienes recibían los recursos en efectivo, mediante transferencias bancarias o bajo la apariencia de gastos de una supuesta «caja menor». Además, la Corte señaló que la excongresista empleó aplicaciones de mensajería con eliminación automática de conversaciones e intentó justificar posteriormente los pagos como préstamos personales, incluso haciendo firmar acuerdos de confidencialidad a algunos de sus colaboradores.
La sentencia también ordenó indemnizar a las cinco víctimas por los perjuicios ocasionados, con montos que oscilan entre los $3,7 millones y los $741,9 millones, además del reconocimiento de perjuicios morales en algunos casos. Entre las afectadas figura Daniela Salazar Puerto, quien, según el fallo, llegó a entregar casi la totalidad de su salario.
Como sanción adicional, la Corte impuso a Tatiana Cabello una multa equivalente a 500 salarios mínimos legales mensuales vigentes para la época de los hechos y la inhabilitó para ejercer cargos públicos por cerca de nueve años. Asimismo, le negó la suspensión condicional de la pena y la prisión domiciliaria, por lo que deberá cumplir la condena en un centro penitenciario si el fallo queda en firme tras la eventual apelación.
