El ministro de Hacienda y jefe del equipo de empalme del Gobierno nacional, Germán Ávila, se pronunció luego de que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunciara la suspensión del proceso de empalme con la administración saliente. La decisión fue comunicada a través de un mensaje en el que calificó al actual Gobierno como «corrupto» y aseguró que sus actuaciones buscan «destruir a Colombia».
Frente a esa determinación, Ávila afirmó que las constantes descalificaciones contra el Ejecutivo y el presidente Gustavo Petro han generado un ambiente que dificulta la continuidad del proceso. Según el funcionario, integrantes de la comisión del gobierno entrante han realizado señalamientos en los que califican al Gobierno de «criminal» y «corrupto», además de lanzar ataques contra varios de sus integrantes.
El ministro aseguró que desde el inicio del proceso había propuesto desarrollar un empalme respetuoso y en un clima de tranquilidad institucional. Sin embargo, sostuvo que los representantes del gobierno entrante incumplieron ese compromiso y han creado un entorno que considera inconveniente para mantener el diálogo entre ambas administraciones.
Vuelve y juega Petro
En medio de la controversia, el presidente Gustavo Petro también se refirió al tema a través de sus redes sociales, donde cuestionó el resultado de las elecciones presidenciales al afirmar que la victoria de Abelardo de la Espriella se produjo mediante «algoritmos desde California» desarrollados por empresas privadas de inteligencia de Israel, y no por el voto popular.
Consultado sobre esas declaraciones, Germán Ávila manifestó que se trata de expresiones realizadas por el jefe de Estado en ejercicio de la legitimidad que le corresponde como presidente de la República.
