La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) anunció nuevas medidas para acelerar varios proyectos ferroviarios del país que enfrentaban retrasos, controversias o dificultades para avanzar. La entidad informó que durante los primeros 50 días de gestión de su presidente, Ricardo Ayerbe Pino, se realizaron revisiones técnicas y financieras a los principales corredores férreos que se encuentran en operación o en proceso de recuperación.
Uno de los principales avances corresponde al corredor La Dorada-Chiriguaná, cuyo cierre financiero fue agilizado para permitir el inicio de la etapa de construcción. El proyecto contempla inversiones por $2,6 billones durante los próximos tres años y cuatro meses, mientras que la ANI también reportó avances en la solución de los permisos necesarios para la operación de este corredor y del tramo Bogotá-Belencito.
Otro proceso que logró avanzar está relacionado con la red férrea del Atlántico. Luego de varias mesas de trabajo entre la ANI y el concesionario Fenoco, las partes alcanzaron un acuerdo que pone fin a cuatro años de controversias por la construcción de 25,6 kilómetros de una segunda línea férrea y las inversiones sustitutas contempladas en el contrato de concesión.
Según la ANI, el acuerdo permitirá brindar mayor estabilidad a la operación ferroviaria y facilitar nuevas inversiones en infraestructura. A estas acciones se suma el plan para recuperar el servicio de tren de pasajeros en el Valle del Cauca, que permanece suspendido desde hace cerca de dos décadas. Para ello, la entidad aceleró las obras en un tramo de 42 kilómetros entre Palmira y Buga.
La recuperación de estos corredores hace parte de las medidas de la ANI para impulsar nuevamente el transporte ferroviario en distintas regiones del país. Con las intervenciones previstas, la entidad busca avanzar en la recuperación de la infraestructura existente, solucionar obstáculos administrativos y contractuales y generar condiciones para fortalecer tanto el transporte de carga como el servicio de pasajeros.
