En medio de cuestionamientos por la ejecución presupuestal del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la directora de la entidad, Astrid Eliana Cáceres, aseguró ante las Comisiones Económicas Conjuntas del Congreso que el instituto requiere cerca de 19 billones de pesos para atender las necesidades reales de niños, niñas y adolescentes en el país.
Durante su intervención, la funcionaria defendió la solicitud de una adición presupuestal y negó que existan fallas en la planeación financiera del ICBF. Según explicó, los recursos correspondientes a excedentes y rendimientos financieros provienen de mayores recaudos que ingresan a la Cuenta Única Nacional y solo pueden ser utilizados una vez el Congreso apruebe su incorporación al presupuesto.
Cáceres sostuvo además que las estrategias implementadas por la entidad han permitido avances en la reducción del embarazo adolescente, el trabajo infantil y la mortalidad por desnutrición en distintas regiones del país. También advirtió sobre los retos relacionados con la salud mental infantil, los desafíos virales y factores asociados al suicidio, temas frente a los cuales aseguró que el instituto desarrolla acciones focalizadas en varios territorios.
En materia social, la directora destacó que 17 mil madres comunitarias ingresaron al subsidio de sustitución pensional, situación que, según indicó, obligó a realizar ajustes en las coberturas y en la operación territorial del instituto. Asimismo, señaló que el ICBF avanza en nuevos modelos de atención para niños con discapacidad mediante centros de apoyo y equipos itinerantes en colegios y regiones del país.
Aunque reconoció que la cobertura aún es insuficiente y actualmente beneficia a cerca de 4.800 menores, la funcionaria confirmó que el Gobierno buscará revivir la reforma al Código de Infancia y Adolescencia sobre responsabilidad penal juvenil, archivada en la pasada legislatura, con el propósito de fortalecer mecanismos de justicia terapéutica y restaurativa para adolescentes en conflicto con la ley.
