Desde el pasado 16 de junio, el activista colombiano Beto Coral permanece bajo custodia de las autoridades migratorias de Estados Unidos, luego de un operativo adelantado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Cinco días después de su detención, familiares del activista aseguran que desconocen su paradero y denuncian la falta de información sobre su situación. Entretanto, la Cancillería colombiana calificó el procedimiento como una posible «persecución política» y manifestó su disposición para gestionar su regreso al país o interceder ante la justicia estadounidense.
Frente a este hecho, el presidente Gustavo Petro se pronunció a través de su cuenta de X, desde donde exigió al Gobierno de Estados Unidos informar dónde se encuentra Alberto Coral. En su mensaje, el mandatario recordó que el padre del activista fue un oficial de la Policía colombiana que contribuyó a ubicar al narcotraficante Pablo Escobar.
«El presidente de la República de Colombia le exige al presidente de los EEUU que le diga al pueblo de Colombia dónde está Alberto Coral, el hijo del oficial de policía colombiano que descubrió en qué lugar estaba el narcotraficante más grande en el mundo de la cocaína: Pablo Escobar», escribió Petro.
El jefe de Estado también cuestionó la relación bilateral entre ambos países en materia de lucha contra el narcotráfico. «Que nos diga si somos compañeros de verdad en la lucha contra el narcotráfico, o solo nos ven como un pueblo inferior para ser utilizables, golpeables, torturizables económica y políticamente en los EEUU. Si es así, el padre de Beto Coral, capitán de la Policía de Colombia, perdió su vida por nada», afirmó.
En otro pronunciamiento, Petro aseguró que Beto Coral es «un preso político en EEUU» y responsabilizó de su captura al candidato presidencial Abelardo de la Espriella, a quien señaló como «defensor de narcoparamilitares genocidas del pueblo colombiano».
