Dos atentados sacuden al Valle del Cauca

Dos acciones terroristas registradas en las últimas horas en Cali, Valle del Cauca, encendieron nuevamente las alarmas sobre el deterioro del orden público en el suroccidente colombiano, una zona marcada por la presencia de grupos armados ilegales.

El hecho más grave ocurrió cerca del batallón Pichincha, sede de la Tercera Brigada del Ejército, donde desconocidos lanzaron cilindros explosivos contra la instalación militar. Aunque uno de los artefactos no detonó, otro explotó en un bus cercano, provocando un incendio y dejando al menos dos personas heridas, sin gravedad.

De acuerdo con las primeras hipótesis de las autoridades, el ataque habría sido perpetrado por el frente Jaime Martínez, una disidencia de las antiguas FARC que opera en la región. Los responsables habrían utilizado un vehículo como plataforma para lanzar los explosivos antes de huir del lugar.

Horas después, las autoridades realizaron una detonación controlada del artefacto que no explotó inicialmente, mientras se desplegaban operativos para dar con los responsables. La Alcaldía de Cali ofreció recompensa por información que permita su captura.

Finalmente y en horas de la noche un nuevo atentado se presentó en Palmira, concretamente en inmediaciones del Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi, no se reportaron heridos.

La situación ha generado preocupación entre autoridades y ciudadanía, que advierten sobre el riesgo de una nueva escalada de violencia, en medio de las dificultades del Estado para controlar territorios estratégicos para el narcotráfico y otras economías ilegales.

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