Durante un consejo de ministros realizado en Nariño, el presidente Gustavo Petro anunció el traslado de los voceros de bandas criminales recluidos en la cárcel La Paz de Itagüí, luego del escándalo por una fiesta vallenata dentro del penal.
“Los señores que hicieron la fiestica salen de esa cárcel y serán trasladados a otra. Salen de Itagüí, se acabó el tema”, afirmó el mandatario, dejando clara su postura frente a lo ocurrido.
La decisión de mover a los cabecillas implicados también derivó en la salida de varios directivos regionales del Inpec, medida que fue comunicada por el jefe de Estado durante la misma sesión del consejo de ministros.
Entre tanto, el Gobierno mantiene suspendida la mesa de paz con estas estructuras criminales. Además, se ordenó la suspensión de siete funcionarios del Inpec mientras avanzan las investigaciones por las irregularidades.
De acuerdo con los concejales Andrés Tobón y Claudia Carrasquilla, la celebración habría sido organizada para festejar la salida de prisión de Sebastián Murillo Echeverry, alias ‘Lindolfo’, condenado a 18 años por homicidio. También se denunció el ingreso de al menos 16 vehículos de alta gama sin los controles de requisa obligatorios.
