La crisis financiera del sistema de salud en Colombia continúa agravándose. Un reciente informe de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, con corte a diciembre de 2025, reveló que la deuda de las EPS, el Estado y las aseguradoras con hospitales y clínicas asciende a $25,7 billones, lo que representa un incremento del 7 % frente a junio del mismo año.
El estudio, basado en información de 232 instituciones, también evidencia un deterioro en la calidad de pago: la cartera en mora alcanzó el 58 %, confirmando una tendencia creciente de incumplimientos dentro del sistema.
Las Entidades Promotoras de Salud (EPS) concentran la mayor parte de la deuda. El régimen contributivo representa el 50 % del total, con $12,9 billones, seguido del régimen subsidiado con 27,6 % ($7,1 billones). En tercer lugar se ubica el Estado, con cerca de $1,9 billones.
Entre las entidades con mayores obligaciones figuran Nueva EPS, Coosalud, Sanitas, Savia Salud, Emssanar y Famisanar, que ya habían liderado los niveles de endeudamiento en reportes anteriores.
Uno de los puntos más críticos del informe es el comportamiento de las EPS bajo intervención estatal, que concentran $12,6 billones en deudas y presentan niveles de morosidad superiores al 65 %, lo que equivale a cerca del 80 % de la cartera vencida del sistema.
El director general de la ACHC, Juan Carlos Giraldo Valencia, advirtió que se requieren medidas urgentes como la capitalización de estas entidades, el aumento del giro directo, la creación de un fondo de garantías y el cumplimiento estricto de normas que eviten la concentración de pagos, con el fin de aliviar la presión financiera sobre los prestadores de servicios de salud.
La falta de pagos está impactando directamente la operación de hospitales y clínicas. Según el gremio, cerca del 50 % de los activos de las IPS corresponde a cuentas por cobrar, lo que pone en riesgo el pago de salarios, la compra de insumos y la continuidad en la prestación de servicios.
Aunque la situación no es nueva, sí muestra un deterioro significativo. En junio de 2025 la deuda ya alcanzaba los $24 billones, marcando un máximo histórico y evidenciando un crecimiento sostenido del problema.
La ACHC reiteró que el sistema enfrenta una crisis estructural de liquidez y urgió la adopción de medidas como la capitalización de las EPS, un mayor giro directo de recursos, la creación de un fondo de garantías y la implementación de un plan extraordinario de liquidez.
