Por: Redacción Historia
Entre los meses de marzo y junio del año 1984 Florencia (Caquetá) sufrió uno de los episodios más crueles de la violencia armada en aquella época por el extinto grupo guerrillero M -19; una de las acciones terroristas ocurrió en marzo donde al menos 120 insurgentes liderados por Gustavo Arias alias ‘Boris’ atacaban el casco urbano de Florencia.
En esa incursión armada ilegal, los guerrilleros del M -19 asaltaron entidades bancarias, locales de comercio y dejó un saldo según archivos de prensa al menos 16 personas fallecidas; la mayoría de las victimas eran menores entre los 14 y 16 años que habían sido reclutados por el M – 19.
Tres días después de la incursión armada en Florencia, se produjo un nuevo enfrentamiento entre guerrilleros del M – 19 y el Ejército en la zona rural de Florencia sobre la cordillera oriental específicamente en el sector de Gabinete donde se divide el Caquetá con el Huila.


En esos combates según relatos de prensa, hubo seis bajas del grupo guerrillero, sin embargo, los enfrentamientos se fueron extendiendo durante varias semanas y de acuerdo con informaciones de campesinos que entregaban a la prensa y a las autoridades en aquella época es que varios cuerpos de guerrilleros fueron enterrados en la zona por miembros de la misma columna.
En efecto, entre abril y junio del 1984 la estructura guerrillera comandada por Gustavo Arias alias ‘Boris’ se fue extendiendo por grupos en algunos municipios aledaños a Florencia, incluso según data algunos archivos, que en los municipios de El Paujil y también en Florencia el Ejército capturó a varios integrantes que se denominaban como red urbana del extinto grupo guerrillero.
42 años después de aquella sangrienta toma guerrillera del M-19 en Florencia, hoy sigue siendo un recuerdo de nunca olvida para muchos. Este episodio de violencia pese haber pasado cuatro décadas es una historia que los florencianos no quisieran que nunca más volviera a ocurrir, sin embargo, se mantienen firmes a seguir trabajando por la patria y por su región.
Fotos: Crédito Historia del Caquetá
