La Unidad de Exiliados Nicaragüenses (UEN) pidió a Estados Unidos considerar una intervención militar en Nicaragua para hacer frente al Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Con esta solicitud, la organización se suma al llamado realizado previamente desde Costa Rica por el opositor Movimiento Campesino Anticanal, en medio de la profunda crisis política, institucional y de derechos humanos que atraviesa el país centroamericano.

En un comunicado, la UEN manifestó su respaldo a las iniciativas dirigidas a la comunidad internacional para adoptar medidas firmes que permitan poner fin al régimen de Ortega y Murillo. Los exiliados argumentan que Nicaragua enfrenta una concentración autoritaria del poder, represión, existencia de presos políticos, restricciones a las libertades, un creciente exilio y un deterioro democrático que se ha profundizado desde las elecciones de 2021.

La organización también cuestionó las recientes reformas constitucionales impulsadas por el oficialismo, que contemplan restricciones para la participación electoral de opositores considerados “traidores a la patria”. Esta situación se suma a las declaraciones de Ortega sobre la posibilidad de que no se realicen nuevos comicios, mientras el mandatario, en el poder desde 2007, mantiene un fuerte control sobre las instituciones del Estado y enfrenta acusaciones de persecución contra sus adversarios políticos.

Ante este escenario, la UEN solicitó al Gobierno de Estados Unidos valorar una intervención militar que, según su planteamiento, contribuya a poner fin al régimen Ortega-Murillo y permita establecer las condiciones para recuperar las libertades y la democracia. La organización también pidió a los países miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) asumir un papel activo y coordinado frente a la crisis nicaragüense.

Los exiliados señalaron que Estados Unidos constituye uno de los principales referentes de apoyo a la defensa de la democracia en el hemisferio y pidieron acciones orientadas a proteger a la población nicaragüense. De acuerdo con la UEN, una eventual intervención debería contribuir al cese de la represión, el desarme de las estructuras represivas y la creación de condiciones para una transición democrática en Nicaragua.