El Gobierno de Abelardo de la Espriella cumplió una de sus promesas de campaña al derogar la resolución que desde 2015 suspendía la aspersión aérea con glifosato para la erradicación de cultivos ilícitos. Sin embargo, la medida no significa que las fumigaciones puedan comenzar de inmediato, pues la nueva norma establece una serie de condiciones que deberán cumplirse antes de reactivar el programa.

La decisión quedó establecida en la Resolución 0006 de 2026, mediante la cual se deja sin efectos la Resolución 6 de 2015 del Consejo Nacional de Estupefacientes, que había ordenado suspender el uso del glifosato en las operaciones de erradicación mediante aspersión aérea. Con la derogatoria, el Gobierno elimina formalmente la prohibición que pesaba sobre este mecanismo.

No obstante, el documento precisa que la derogatoria “no implica la reanudación automática” del Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos mediante Aspersión Aérea ni autoriza, por sí sola, la realización de operaciones desde aeronaves tripuladas. Para poner nuevamente en marcha el programa, las autoridades deberán cumplir de manera concurrente con las condiciones establecidas en la normativa.

Entre los requisitos se encuentra la expedición, por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), de un Plan de Manejo Ambiental General vigente para las actividades de aspersión aérea. Además, el Gobierno deberá adelantar procesos de consulta previa con las comunidades étnicas ubicadas en los núcleos de operación definidos para el programa, de acuerdo con el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y los lineamientos establecidos por la Corte Constitucional en la Sentencia T-413 de 2021.

La nueva resolución también establece que el proceso deberá tener en cuenta los conceptos del Instituto Nacional de Salud. De esta manera, la decisión del Gobierno representa el levantamiento de la prohibición vigente desde 2015, pero mantiene una ruta de requisitos ambientales, sanitarios y de consulta previa que deberá cumplirse antes de que pueda retomarse efectivamente la fumigación aérea con glifosato.