Por: Faiver Hoyos Hernández

Será un tema de nunca acabar, al menos mientras se concluya la “terca” obra del estadio ‘Guillermo Plazas Alcid’, que comenzó sus remodelaciones en la década del noventa, cuando en pleno gobierno de Julio Enrique Ortiz Cuenca se realizó la ampliación de la tribuna de oriental.

En esa retrospectiva, Colombia tuvo el privilegio de organizar el Campeonato Mundial Sub-20 en el año 2011 y previo a esa cita orbital, el gobierno nacional activó una renovación absoluta a los escenarios que albergarían dichos encuentros.  Fue así como el Pascual Guerrero, El Campín, el Atanasio y algunos de los estadios del eje cafetero, fueron sometidos a ampliaciones y remodelaciones.

Era la excusa perfecta para solicitar al estado colombiano que el ‘Plazas Alcid’ también fuera objeto de remodelación, particularmente en la tribuna de occidental. La gestión que comenzó en 2012 el entonces Alcalde de Neiva Pedro Hernán Suárez, contribuyó para que Coldeportes hiciera un aporte significativo, sellándose un contrato de obra con el Consorcio Estadio 2014.

Las obras empezaron y en 2015 se presentaron algunos accidentes menores, habituales en las construcciones. Pedro dejó su mandato el 31 de diciembre y a partir de allí llegó el médico Rodrigo Armando Lara Sánchez. En 2016 se firmó un adicional para continuar la obra y el 19 de agosto una falla de cálculo por parte de los ingenieros, terminó echando abajo una viga que sepultó con arena y cemento a cuatro de los obreros que trabajaban ese día.

Desde entonces el estadio no ha podido más que tener pañitos de agua tibia. Los recursos de la póliza que pagó la aseguradora por el siniestro fueron invertidos por Gorky Muñoz ya como Alcalde, en la contratación de personal experto que según el exmandatario, creó proyectos los cuales fueron radicados ante el Ministerio del Deporte. Dice Gorky que la otra parte del dinero, quedó en caja del municipio.

A la fecha se han realizado varios estudios para saber que hacer con el estadio. Los primeros costaron 300 millones y fueron hechos por Pedro Suárez. Luego Lara Sánchez con la Universidad Nacional pagó dos mil millones, cifra que se multiplicó por dos, ahora en la era de German Casagua. Según Gorky no contrató consultorías, pero sí figura un estudio de carga contratado, además de los especialistas que devengaron el recurso de la póliza.

Esta semana conocí la propuesta del empresario Felipe Olave acerca del proyecto del estadio nuevo, que pretende construir en una de las islas sobre el río Magdalena entre Neiva y Palermo. En verdad que descresta su ambiciosa iniciativa. De entrada, en lo personal me gusta, máxime cuando es un privado quien pretende generar desarrollo en infraestructura deportiva, gracias a apoyos de diversas empresas que entrarían a jugar como aliados estratégicos dentro del proyecto.

La mayoría de los grandes estadios, modernos por demás, están siendo construidos en zonas periféricas o ayuntamientos. El Estadio de París en Sant Denis, el Metropolitano del Atlético de Madrid y que decir del estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat-Marruecos; por mencionar solamente estos, son ejemplo claro de la manera como el fútbol y su industria, busca desocupar las zonas urbanas, para dar paso al desarrollo comercial y turístico.

Algunos de los críticos y defensores ambientales del Huila se oponen a la construcción del estadio en la isla, porque aducen que el mismo generaría una masacre a la naturaleza. Corresponderá a las autoridades analizar y evaluar la propuesta y determinar las viabilidades. No se trata de oponerse al desarrollo del territorio, es apenas lógico que la iniciativa está bien sustentada y de seguro hará las inversiones para recuperar o reponer el bosque, que llegue a ser impactado. Creo que es tiempo de mirar hacia el río y esta iniciativa apunta a ese objetivo.

Nos aprestamos los cronistas deportivos del Huila a sostener una mesa de trabajo con Felipe Olave y su personal experto. Será una especie de mesa de análisis y de trabajo en donde las dudas podrán resolverse. Agradezco que a los periodistas de la región se les escuche, lo que no ha sucedido con las actuales administraciones que creen sabérselas todas. Siempre será importante llenarse de razones porque en ocasiones escuchar las diversas opiniones nutre el debate.

Cápsula 1: Los 56 mil millones de la Alcaldía y la Gobernación apenas habilitaría la tribuna de occidental. Así que nunca la propuesta de campaña la cumplirán, porque tanto el Alcalde como el Gobernador hablaron de recuperar el estadio en su totalidad.

Cápsula 2: Ojalá la demolición de la tribuna de occidental no le vaya a dejar más dolores de cabeza a las arcas del municipio. Recuerden que a pocos metros se tienen zonas residenciales.