La Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia precisó que los pantallazos de conversaciones de WhatsApp pueden tener naturaleza de prueba documental dentro de un proceso laboral cuando son aportados en copia física impresa. La aclaración se fundamenta en el artículo 243 del Código General del Proceso y establece que, aunque este tipo de evidencia no tenga firma, puede ser valorada si la parte contra la que se presenta no la desconoce.

La Corte explicó que los mensajes impresos no corresponden, en este caso, a una emisión de datos digital o electrónica regulada por la Ley 527 de 1999, sino que adquieren naturaleza documental al ser incorporados físicamente al expediente. Por ello, señaló que un pantallazo de WhatsApp puede constituir una prueba calificada en casación, siempre que no haya sido controvertido o desconocido por la parte involucrada.

Sin embargo, la Sala hizo una precisión importante: que un pantallazo sea considerado una prueba documental no significa que por sí solo demuestre las pretensiones de quien lo presenta. Su eficacia dependerá del contenido de la conversación y de si los mensajes permiten acreditar de manera concreta el hecho que se encuentra en discusión dentro del proceso laboral.

La aclaración se produjo al resolver un caso en el que una demandante pretendía que el pantallazo de un mensaje enviado a su jefe fuera interpretado como una autorización del empleador para que un tercero se encargara de transportarla. Al revisar la imagen aportada al proceso, la Corte encontró que no aparecía ninguna respuesta o manifestación de asentimiento por parte del empleador, por lo que consideró que el mensaje no demostraba la autorización alegada.

De esta manera, la Corte Suprema diferenció entre la naturaleza documental, la autenticidad, la admisibilidad y la suficiencia probatoria de un pantallazo de WhatsApp. En otras palabras, que una conversación pueda ser incorporada y valorada como documento no implica que necesariamente pruebe el hecho que una de las partes pretende demostrar; para ello, será necesario analizar el contenido específico de los mensajes y su relación con el asunto debatido.