El Gobierno de Perú declaró en estado de emergencia durante 60 días a 1.380 distritos, equivalentes a más del 70 % de los municipios del país, ante el peligro de intensas precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño. La medida busca atender los riesgos generados por las lluvias, que ya han provocado inundaciones y afectaciones en diferentes regiones.

Las zonas más golpeadas se encuentran en el norte del territorio peruano, especialmente en los departamentos de Tumbes y Piura, fronterizos con Ecuador. Según los reportes oficiales, las precipitaciones del último fin de semana dejaron 324 personas damnificadas y 110 viviendas inhabitables solamente en Tumbes.

La declaratoria establece que las autoridades nacionales, regionales y locales deberán coordinar acciones inmediatas para proteger a la población y la infraestructura. De acuerdo con las estimaciones del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres, más de 9,3 millones de habitantes, cerca de un tercio de la población peruana, están expuestos a un alto riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra.

Las previsiones de la comisión técnica encargada del seguimiento del fenómeno indican que El Niño alcanzará una magnitud extraordinaria hasta febrero de 2027, antes de comenzar a disminuir progresivamente hasta junio. La situación también genera preocupación en Lambayeque, departamento del norte peruano que espera recibir cerca de un millón de fieles durante la próxima visita del papa León XIV.

Científicos de Naciones Unidas advierten que el episodio podría convertirse en uno de los más intensos registrados. Perú tiene antecedentes de graves consecuencias por este fenómeno: durante los eventos de 1982 y 1983 murieron alrededor de 9.000 personas por causas directas e indirectas, mientras que el producto interno bruto cayó un 11,6 %, según cifras oficiales.