El presidente Gustavo Petro lanzó fuertes acusaciones contra sectores económicos y políticos del país, al señalar que existe un intento de desestabilización en medio del debate por la emergencia económica y el déficit fiscal que enfrenta Colombia.

Durante su intervención en Montería, el mandatario sostuvo que la actual crisis fiscal se originó por decisiones de gobiernos anteriores que destinaron recursos públicos a subsidiar el precio de la gasolina, lo que habría generado un hueco cercano a los 70 billones de pesos. Según Petro, ese subsidio estaba prohibido por la Constitución y hoy el país enfrenta las consecuencias de ese manejo financiero.

El jefe de Estado también cuestionó a los sectores empresariales que, según él, se oponen a nuevas cargas tributarias. Afirmó que algunos “no quieren que por ser muy ricos les quiten dos pesos de cien pesos de utilidades”, mientras el país enfrenta graves problemas sociales y ambientales.

En otro punto de su discurso, Petro advirtió sobre un presunto plan para afectar políticamente a su Gobierno e incluso atentar contra su integridad. “Quieren ganarse las elecciones para que un presidente no les diga la verdad, y quieren dañar al presidente físicamente”, aseguró, al tiempo que mencionó posibles alianzas entre mafias y sectores políticos que, según él, buscan frenar su proyecto de transformación.

El mandatario advirtió que dichos intereses no solo estarían en el país, sino también en el exterior, y que estas estructuras pretenden mantener a Colombia en escenarios de violencia porque “la ganancia está en la violencia y no en la paz”.

Finalmente, Petro hizo un llamado a la firmeza de sus seguidores y funcionarios, al afirmar que quien permanezca en su proyecto debe asumir “su puesto de combate”, aunque aclaró que se trata de una lucha política e ideológica, no armada.